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La buena salud del ecommerce: un sector que sigue creciendo pese a la crisis

España es el cuarto país europeo que más factura en el campo del comercio electrónico B2C, con 12.969 millones de euros. Son datos publicados en el informe de la organización Ecommerce Europe, que analiza las principales magnitudes de las transacciones online en Europa.

Son cifras muy positivas, que respaldan el potencial de un sector que puede convertirse en un auténtico dinamizador de la situación económica española.  Asimismo, del informe también se desprende que el 61% del comercio electrónico europeo B2C, 191.000 millones de euros, está claramente dominado por tres países (Gran Bretaña, Alemania y Francia), una cifra que asciende hasta el 69% si se realiza una comparativa en el marco de la UE.

Los países del Sur de Europa superan a los países nórdicos en volumen de negocio

El Oeste europeo, incluyendo Gran Bretaña, Francia, Irlanda y los países del BENELUX es la región que genera un mayor volumen de negocio en comercio electrónico B2C (un 51,6% del total del mercado) con 160.800 millones de euros. Europa Central, que aglutina Alemania, Austria, Suiza y Polonia, es la segunda región con mayor representación (un 24,5%), con 76.300 millones de euros. Mientras que los países del Sur, que comprenden España, Italia, Portugal, Grecia y Turquía, han logrado posicionarse en 2012 en tercer lugar, desplazando a los países nórdicos, con 33.200 millones de euros (33,6%) y 28.700 millones de euros (9,2%), respectivamente. Finalmente, los países del Este, liderados por Rusia, han facturado 12.600 millones de euros (un 4% del mercado), aunque su ritmo de crecimiento se encuentra en torno al 37% anual.

Ecommerce Europe espera que el mercado europeo de comercio electrónico B2C duplique su tamaño a finales de 2016, para llegar a los 625.000 millones de euros, impulsado por el aumento de la confianza y un número creciente de compradores online. Unas buenas perspectivas para el mercado español, que serán posibles, en buena medida, gracias a la rápida penetración de los dispositivos móviles (un 47,6% de los ciudadanos europeos cuentan con un smartphone) y al espectacular crecimiento de las compras a través de esta tecnología.

¿Es el ecommerce una tendencia definitiva?

Algunos expertos apuntan que Internet no es la solución para todos los problemas de comercio en general.

Es imprescindible analizar la estrategia y los objetivos en Internet, así como evaluar la viabilidad del negocio online, ya que abrir un ecommerce no supone necesariamente que el negocio offline vaya a remontar ya que abrir un ecommerce no supone necesariamente que el negocio offline vaya a remontar. Por lo tanto, la estrategia constituye un pilar básico a la hora de iniciar un proyecto online. También se suman la innovación, la propuesta de valor del producto o servicio, la búsqueda de un nicho de mercado y la usabilidad de la web, sobre todo teniendo en cuenta el gran protagonismo que están alcanzando los smartphones y tablets entre los usuarios.

Por otra parte, en muchos casos la inversión necesaria para poner en marcha un negocio online es de, al menos, 30.000 euros, lo que hace descartar la idea de que los negocios en Internet son siempre un camino fácil y económico.

Algunos consejos prácticos

El éxito de un comercio online es que los usuarios repitan la compra. Pero para ello, deben haber comprado por primera vez. La usabilidad de la web, la simplificación del proceso de compra, las llamadas a la “acción”, entre otros factores, harán que la compra resulte un trámite rápido y fácil y que el usuario tenga una buena experiencia web.

Estos serían algunos de los factores que pueden ayudar a mejorar las ventas de un proyecto de ecommerce:

  • Ofrecer diferentes formas de pago y máxima seguridad en las transacciones.
  • Indicar los costes de transporte, intentando reducir al máximo los costes del mismo.
  • Señalar la política de devoluciones. A mayores facilidades, mayor será la confianza del usuario.
  • Indicar el precio final del producto, siempre visible en la cesta, tanto el importe como el número de artículos.
  • Facilitar la atención al cliente a través de diferentes medios (chat, teléfono, email, etc.) para que los usuarios puedan plantear sus dudas, reclamaciones, opiniones…
  • Cuidar y actualizar el catálogo de productos.
  • Ofrecer la posibilidad de “guardar la compra para luego”, así como un histórico de pedidos.
  • Optimizar la web para dispositivos móviles (smartphones, tablets)…
  • Aportar valor añadido: ofrecer información relacionada con el producto, consejos de uso/consumo, indicar productos que han comprado otros usuarios, mostrar comentarios y opiniones de los compradores, ofrecer cupones de descuento, regalos, bonificaciones, plantear juegos…
Dolors Carretero
Consultora en Comunicación y Marketing
Directora de Omnia Comunicación
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